PUBLICIDAD

LA VIDA DE ABRAHAM EN GÉNESIS CAPÍTULO 17


Todo esto está baso en el capítulo 17 de Génesis. Abraham era ya de 99 años y aún la promesa no se cumplía.



Abraham era ya de 99 años y aún la promesa no se cumplía, tal parece que el Señor quería demostrar su poder, y que realmente la concepción del hijo de la promesa fuese un auténtico milagro. (Esto nos deja una gran lección y es esperar en el Señor, que su soberanía permisiva obrará siempre para hacernos más como su Hijo Jesucristo). 

Vemos además que el Señor vuelve a ratificar su pacto incondicional con Abram, cambiándole el nombre por Abraham, que significa padre de muchedumbres. 

Nosotros formamos parte de ese pacto en la bendición que Dios promete a Abraham para todas las naciones de la tierra. 

Recuerden también que el pacto afirma tajantemente la heredad de una tierra, dada por Dios para que fuese poseída por la descendencia de Abraham, y vemos que también estas promesas son hechas a los hijos de Abraham, Isaac y Jacob, quienes forman parte de los patriarcas. 

Vemos que Dios elige la señal de la circuncisión para distinguir a su pueblo de las demás naciones paganas, recordemos además que recibían beneficios temporales por pertenecer al pueblo escogido por Dios, pero la desobediencia de este mandato podría incluso significar la muerte. 

La circuncisión, que era la señal del pacto que Dios hace con Abraham, de la cual el bautismo no es sustitutorio. 

No olvide también que Dios le cambia el nombre a la esposa de Abraham de Sarai que significa “mi princesa” a simplemente Sara “princesa”. 

A pesar de que Dios había ratificado una vez el pacto para con Abraham y su descendencia, la cual el no veía, ya que todas las circunstancias eran contrarias para que él y su esposa Sara pudiesen procrear. 

Abraham seguía incrédulo a las promesas que Dios le había hecho, es más en su mente aún estaba de manera latente la idea de que Ismael sería el medio que Dios utilizaría para cumplir el pacto. 

Vemos así que el humano en su afán de agradar a Dios trata de poner sus obras por delante y no esperar en la soberanía de Dios, la vida de Abraham nos permite ver la gran debilidad del hombre sin la gracia de Dios, vemos una vez más que apartados de Dios nada podemos hacer. 

A su vez que hasta el día de hoy el hombre busca de manera incesante el camino al Cielo, pero la Biblia es clara que por obras nadie puede ser salvo, Jesús mismo lo dijo claramente que Él es el camino, y la verdad, y la vida, y nadie va al Padre si no es a través de Él.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

LO MÁS LEÍDO EN LA SEMANA